Prision para militar por amamantar a su bebe

Paraguay: envían a prisión a militar que pidió permiso para amamantar su bebé

En Paraguay, envían a prisión a militar que pidió permiso para amamantar su bebé.  La decisión, tomada por el Supremo, encarceló a la teniente Quinteros Giménez. Según trascendió, habría solicitado que la exoneraran de las guardias de 24 horas para poder alimentar a su hijo. La medida generó fuerte polémica y un rechazo generalizado en la región.

Paraguay: a prisión una militar que pidió permiso para amamantar a su bebé

Según reportan diversos medios paraguayos, la Corte ratificó una pena de 45 días de arresto para la teniente Carmen Quinteros. Madre de un niño de tres años, había pedido exoneración de guardias de 24 horas para alimentar a su hijo.

La teniente de fragata, de 33 años, nunca había registrado falta alguna en toda su carrera —siendo la mejor graduada en su promoción—, pero ni su currículum ni el amparo de la Constitución paraguaya han sido suficiente para evitar el castigo. Arresto domiciliario por 46 días. Un retroceso para los derechos de las mujeres.

El hecho en sí ocurrió hace dos años y medio, tras terminar seis meses de permiso por maternidad. Para entonces, solicitó que le excluyeran de las guardias de 24 horas cada tres días que hacían sus pares. Sin embargo, sus comandantes se lo negaron. Y la Justicia militar también.

Fue la primera uniformada que reclamó su derecho y su caso obligó a crear salas de lactancia en los cuarteles. No obstante, la semana pasada, la Corte Suprema confirmó que Quinteros debe cumplir con 45 días de prisión por una «falta disciplinaria». Podrá cumplir la pena en su domicilio.

Este arresto «disciplinario» fue condenado por frentes, civiles y organizaciones de toda la región. ONU Paraguay, por su parte, instó al Gobierno a proteger el derecho a la lactancia materna en todos los ámbitos y circunstancias.

El poder militar y un retroceso para los derechos de las mujeres

En un momento tan significativo en la historia de la lucha por la igualdad y el desarrollo social, especialmente en lo que a cuestiones de género refiere, la acción que ejerce el poder militar constituye un grave retroceso. De hecho, por este lamentable suceso, Paraguay queda expuesto a sanciones internacionales. Así lo han señalado voceros del Ministerio Público.

Otra vez, el sistema judicial demuestra ir en el sentido opuesto al de las demandas sociales. Una complicidad corporativa con una cúpula militar autoritaria y retrógrada que queda en evidencia.

«Ahora, el Estado deberá pedir disculpas a la militar arrestada por amamantar», explicó la directora de la Unidad de DD. HH. de Paraguay. Desde la ONU, en tanto, se recordó que Paraguay, por ley, establece la promoción, protección y apoyo tanto a la maternidad como a la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de vida.

En cuanto a las leyes internacionales, se hizo mención al artículo 3 de la Convención sobre los Derechos del Niño. Allí se consagra la necesidad de anteponer al niño/a por sobre todo, mediante las medidas de instituciones públicas o privadas.

«El Comité sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, en el 2010, alentó a Paraguay a redoblar sus esfuerzos para promover la lactancia materna, proporcionando información en particular a las adolescentes», refiere el comunicado.