América Latina sigue siendo la región más violenta del mundo

América Latina sigue siendo la región más violenta del mundo

América Latina sigue siendo la región más violenta del mundo, de acuerdo a los últimos informes de la ONU. El Salvador, Venezuela y Honduras son los países que registran las mayores tasas de homicidios. Perú, Uruguay y Nicaragua figuran entre los puestos más bajos del estándar de la región. Y únicamente Chile se encuentra fuera del promedio.

Desde la organización mundial se reclama una mayor acción desde el Estado. Además, se señaló que la delincuencia causa más muertos que los conflictos armados y que el acceso a las armas de fuego, el machismo y la desigualdad son los principales motores de la violencia en el continente. Veamos, a continuación, algunos detalles.

América Latina es la región más violenta del mundo

Aunque América alberga solo el 13% de la población mundial, registra el 42% de todos los homicidios y femicidios del mundo. Según advierten desde la comunidad científica, esta situación se agrava especialmente en Latinoamérica producto de la desigualdad, debilidad de los sistemas judiciales, el machismo, el crimen organizado y el narcotráfico.

Así lo señala la última edición del Estudio Mundial sobre el Homicidio (2019), que puede consultarse aquí, publicado en Viena por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Onudd). Según el estudio, El Salvador y Venezuela son los países más violentos de la región.

Mientras tanto, Uruguay y Nicaragua, registran los niveles más bajos dentro del pavoroso promedio. Y solo Chile escapa a la media de la región, siendo el país menos violento de América Latina.

La tasa media de homicidios y femicidios anual de toda América es de 17,2 por cada 100 mil habitantes. Esta cifra es casi el triple que la del promedio mundial, casi seis veces más que la de Europa y más de siete veces la de Asia, el continente menos violento del mundo.

Centroamérica tiene el índice más alto: 25,9. Continúa Sudamérica, con 24,2; y el Caribe, con 15,1. Estas son las subregiones con las tasas de homicidios más altas del planeta. Y la situación es aún más alarmante: América es la única región donde la tasa creció desde 1990. A nivel mundial, solo cuatro países tienen una tasa superior a 40. Y los cuatro están en la región: El Salvador (62,1), Venezuela (57), Jamaica (57) y Honduras (41,7).

Desigualdad, crimen organizado y machismo: motores de la violencia latinoamericana

El minucioso informe incluye interesantes inferencias estadísticas que permiten identificar algunos de los principales factores que impulsan los homicidios y feminicidios. En este sentido, los datos señalan, por ejemplo, que el crimen organizado es responsable de casi una quinta parte de los homicidios que se producen. Además, se observa que esta cifra guarda una correlación directa con la facilidad de acceso a las armas de fuego.

Exactamente lo mismo sucede con la desigualdad. De acuerdo al estudio, los países con más desigualdad, son lo que tienen las tasas más elevadas. Al respecto, el estudio refiere:

«(…)  los países con una marcada desigualdad de ingresos tienen más probabilidades de tener una mayor tasa de homicidios que aquellos con brechas más pequeñas».

La violencia machista tiene una incidencia vertebral en la situación latinoamericana, tanto en los homicidios como, lógicamente, los femicidios. Consecuentemente, el hecho resulta tan relevante motor de la violencia extrema que el estudio le dedica un capítulo completo. 

En cuanto a este aspecto, las mujeres son la minoría en el conjunto de víctimas mortales de la violencia machista, ya que el 80 % son hombres y el 20 % mujeres. No obstante, cuando se analiza la cifra dentro de la pareja, el 82 % de las víctimas son las mujeres.

Además, casi el 60 % de todos los femicidios cometidos en 2017 (la tremebunda cifra de 87 000), víctimas de la violencia machista, fueron a manos de sus parejas, exparejas o familiares masculinos. Esto evidencia que, estadísticamente, el hogar es el lugar más peligroso para las mujeres.